Categorías
Autores Biblioteca Laura Panizo

Ausencia y desaparición: el caso de los desaparecidos de la última dictadura militar en Argentina

Ausencia y desaparición: el caso de los desaparecidos
de la última dictadura militar en Argentina

Laura Marina Panizo

Laura Marina Panizo / Argos Vol. 29 Nº 57. 2012 / pp. 94-125

Antropóloga. Doctora por la Universidad de Buenos Aires con mención en antropología social. CONICET/DAES-UNSAM.

En este trabajo se observará la forma en que familiares del organismo “Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas” dan
sentido a la muerte de sus seres queridos desaparecidos. Observaremos así,
un tipo de enfrentamiento con la muerte que denomino desatendida, en
tanto que, por la falta del cuerpo y la ausencia de su reconocimiento oficial,
no es procesada a través de rituales que articulen adecuadamente el acontecimiento de la muerte, y atiendan al muerto y a los deudos en espacios de contención social. Esta muerte desatendida genera una ambigüedad existencial en el ámbito privado y una resistencia política a la aceptación de las
muertes por la desaparición de los cuerpos, en la arena pública.

.


Categorías
Autores Biblioteca Laura Panizo

La corporeidad del muerto: exhumación e identidad en el caso de la Guerra de Malvinas

La corporeidad del muerto: exhumación e identidad
en el caso de la Guerra de Malvinas

Laura Marina Panizo

Revista Antropologías del Sur Año 5 N°10 2018 Págs. 71 – 89

Antropóloga. Doctora por la Universidad de Buenos Aires con mención en antropología social. CONICET/DAES-UNSAM.

En este artículo entenderé las disputas sobre los cuerpos de los caídos argentinos en la Guerra de Malvinas a partir de una perspectiva que vincule estudios del campo de la antropología de la muerte y del cuerpo. Primero, haré referencia a la forma en que un grupo de familiares se ha enfrentado a la muerte a partir de la ausencia del cuerpo. Luego, contextualizaré las disputas que se han dado entre ex combatientes y los familiares que hasta el 2017 se han negado a las exhumaciones de los caídos que yacían sin
identificación en el cementerio de Darwin. Propondré focalizar en la “corporeidad” de los muertos ya que en tanto cuerpos/sujetos
encarnan y reproducen relaciones sociales. Por último, haré una reflexión sobre el impacto de las exhumaciones en los familiares que, a pesar de su negativa inicial, han solicitado finalmente la localización de los cuerpos. De esta manera, se entenderá a la muerte como un proceso que se atraviesa a partir del tipo de presencia que el muerto tiene en la vida cotidiana de los vivos y de acuerdo a la ubicación y estado de los cuerpos, ya que estos están en constante movimiento como materialidad no acabada.

.


Categorías
Autores Biblioteca Laura Panizo

“Cuerpo, velatorio y performance”

“Cuerpo, velatorio y performance”

Laura Marina Panizo

TÁN@TO’S. Número 13. Julio de 2012
Revista de la Sociedad Española e Internacional de Tanatología

Antropóloga. Doctora por la Universidad de Buenos Aires con mención en antropología social. CONICET/DAES-UNSAM.

El objetivo de este trabajo es analizar, de forma genérica, el rol del cuerpo muerto en el contexto del ritual desde un enfoque simbólico. Se analizará desde la perspectiva de la corporalidad y la performance, lo que implica considerar su aspecto dinámico en la práctica ritual como generador de
instancias transformadoras y de reflexividad en lo relativo a las clasificaciones y posiciones sociales.

.


Categorías
Autores Biblioteca Laura Panizo

La muerte en casa: Sobre el genocidio y las muertes extraordinarias

La muerte en casa: Sobre el genocidio y las muertes extraordinarias

Laura Marina Panizo

Cita: “La muerte en casa: Sobre el genocidio y  las muertes extraordinarias”. Panizo 2015, en Sociales en Debate 8:65-70

Antropóloga. Doctora por la Universidad de Buenos Aires con mención en antropología social. CONICET/DAES-UNSAM.

  • “Yo tenía los huesos de mi hermano en el bolsillo de la campera”[1]. Esa fue la expresión de Hugo, haciendo referencia a un “papel” que confirmaba que el cuerpo que el Equipo Argentino de Antropología Forense había identificado era el de su hermano. Cuerpo que había desaparecido bajo la última dictadura militar en la Argentina, y había estado sin identificar durante más de veinte años. Y mientras nosotros podemos tener a la muerte en un bolsillo, muchos autores de las ciencias sociales han sostenido que la muerte en la modernidad es rechazada, prohibida, alejada. Entre estos trabajos, el atrayente estudio del historiador Philippe Aries (2007) ha demostrado que en lo que él llama  “la civilización occidental” de la Modernidad, a diferencia de la Antigüedad o la Edad Media, los muertos y las prácticas mortuorias se tratan de alejar de la vida cotidiana. La muerte no es organizada ya por las viejas costumbres,  no se espera sino que se evita. Y de tanto miedo que le tenemos, en palabras de Aries, no la queremos nombrar. En la Modernidad, la manipulación de los cuerpos y los muertos no está ya en manos de familiares como antaño, sino de los médicos y de las empresas fúnebres. Esperamos a la muerte en el hospital y no en nuestra cama. Los niños no están presentes en los rituales mortuorios, las prácticas tradicionales se rechazan y se consideran innecesarias; la continuidad de los ritos es solo aparente. La muerte actual no es ni familiar ni cercana,  no es  “domesticada” ni “propia”. Es ajena, prohibida y lejana.  Sin embargo, como intentaré demostrar a continuación, en nuestra sociedad actual también queremos darle a la muerte un lugar en nuestra casa.
  • La cita de Hugo no intenta de ninguna manera refutar el dedicado y sugerente trabajo del historiador, ya que no fue su intención  dedicar tiempo a la diversidad de muertes y sus sentidos otorgados en una misma sociedad, sino hacer un estudio que muestre los cambios a través del tiempo. Pero sí me interesa resaltar que comunidades aborígenes de la Argentina actual, diversidades religiosas, comunidades de familiares que sufrieron la muerte violenta de sus seres queridos, la muerte en la guerra o las desapariciones del gobierno dictatorial argentino, todos ellos nos llaman la atención sobre las formas en que la muerte forma parte de la vida cotidiana de los vivos. Y en la mayoría de estos casos, si la muerte no se enfrenta cara a cara por la ausencia del cuerpo, es desesperadamente buscada. Si nos detenemos en las muertes violentas y extraordinarias, las nuevas formas de enfrentarla, se vuelven habituales, resignificándose las concepciones nativas tradicionales. Cuando falta el cuerpo, las prácticas como el velatorio que requieren su presencia, se vuelven esenciales, indispensables, casi irremplazables. Quienes acostumbraban a cremar los cuerpos por tradición, pueden llegar a rechazar la cremación cuando recuperan el cuerpo de su familiar después de muchos años. El horror de la muerte violenta, y el cuerpo torturado, destrozado, o pulverizado, vuelve a la muerte natural el más sublime de los deseos. Las prácticas de duelo y luto se entienden como legítimas y necesarias. La manipulación de los cuerpos y los muertos no están en las manos de los enfermeros y profesionales de las empresas funerarias. En el caso de las masacres y genocidios, la administración de la muerte empieza con el ocultamiento de los cadáveres, o por el contrario, con la exhibición de los cuerpos mutilados por parte de sus perpetuadores. Luego, la manipulación se reconvierte con los aportes de la medicina legal o el trabajo de los antropólogos que encuentran-descubren-identifican cuerpos. Y en todos los casos, la centralidad de las prácticas mortuorias gira en torno a las disputas o sentidos otorgados a los cuerpos muertos por parte de los familiares, los testigos sobrevivientes, los activistas que fueron víctimas o lo devotos seguidores de las santificaciones populares. Las prácticas tradicionales se adaptan a las situaciones específicas y las muertes injustas no dejan de ser el centro a través del cual los vivos organizan sus actividades cotidianas.
  • Dentro del gran abanico de muertes violentas, los genocidios ocurridos en el siglo XX nos han traído una forma particular de acercamiento a la muerte. Por un lado, los muertos del genocidio como en las muertes violentas en general, hacen convertir a los muertos en muertos sagrados, y muchas veces se sienten seres omnipresentes que se manifiestan de las más diversas formas.  Y como dice Ugur Ümit Üngör, los activistas que fueron víctimas muchas veces transforman su historia en sagrada también, tienen “inmunidad moral”, convierten el recuerdo de su genocidio en una religión, y las visitas a los campos de concentración devienen en peregrinaciones (2011:12). Por otro lado, el genocidio resignifica lo que muchos autores llamaron la muerte temida en una indignación hacia la crueldad y a la muerte injusta. El problema no es ya tener que enfrentarse a la muerte. El problema es enfrentarse a la crueldad de la muerte, su arbitrariedad y magnitud. El sentimiento de temor a la muerte puede devenir en temor a las espadas decapitando los tulipanes. ¿O no nos dice Paul Celan que así crecen en Alemania los tulipanes? Y el temor a la muerte puede devenir en el temor al trazo más largo de la tortura, parafraseando a Norbet Elias (1989) a la verdadera “soledad de los moribundos”,  la oscuridad, antes siquiera de cerrar los ojos.
  • Y nos dice Aries, también, que  la “muerte domesticada”, a diferencia de la muerte en la modernidad, es una ceremonia pública y organizada. Pero la rememoración de las masacres y genocidios, resulta en una reactualización de la muerte, que se vuelve pública y organizada también. De la misma manera se realizan prácticas particulares para conservar la identidad y memoria de los muertos. Y los niños también comparten espacios con la muerte. Realizan actividades en los ex centros clandestinos de detención, como en la ex “ESMA”, o visitan junto a sus padres los campos de concentración nazis. En nuestra modernidad los rituales tienen sus formas y gestos específicos, hay un “saber como” comportarse ante esta muerte. La injusticia vuelve a la muerte pública y lo privado, lo individual, se ve rodeado por lo social. Las representaciones de las masacres invaden nuestro espacio personal. Los lamentos y las emociones que suelen hacerse en privado se expresan en manifestaciones, reclamos y rituales colectivos. Las broncas, los llantos, los procesos de duelo, y esas experiencias misteriosas, irracionales, que  “no se suelen contar”, son compartidas a los antropólogos y sociólogos en las entrevistas. Entonces la muerte es cercana, ni siquiera la ajena, es ajena. Y la claridad de su presencia depende de la magnitud de los intercambios.
  • Daniel Feierstein sostiene que el genocidio, como práctica social, intentó el aniquilamiento de grupos humanos como modo de destrucción de las relaciones sociales (2014). Pero Hugo tenía en el bolsillo  los huesos de su hermano. Y si la muerte se puede llevar en un bolsillo, tal vez la lógica del aniquilamiento se pueda contrarrestar después de la masacre. Las prácticas rituales sobre los cuerpos mutilados,  la inmensidad de los cementerios, los cenotafios sin cuerpos, las identificaciones, los “papeles burocráticos” que reconfiguran la identidad de la persona y de sus familiares, la fluida relación entre el investigador y sus interlocutores, todas son prácticas que activan y legitiman los lazos entre los vivos y los muertos. Porque después del terror, también queremos acunar la muerte. Y porque tal vez las prácticas mortuorias pueden narrar lo indescriptible después de Auschwitz, (como la poesía de Paul Celan)  podríamos aceptar el hecho de que  la muerte forma parte de la vida; que los muertos y los cuerpos siempre tienen nuestra peculiar atención, y que las manipulaciones y representaciones sobre ellos, significan más de lo que podemos imaginar.

Bibliografía

Aries, P. (2007). Morir en occidente, desde la edad media hasta nuestros días. Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora.

Elías, N. (1989). La soledad de los moribundos. México, FCE

Feierstein, D. (2014). El genocidio como práctica social. Entre el nazismo y la experiencia argentina. Buenos Aires, FCE.

Ümit Üngör, U. (2011). “Estudio sobre violencia masiva: obstáculos, problemas y promesas”. En Revista de Estudios sobre Genocidio. Volumen 6, Buenos Aires, Universidad Nacional de Tres de Febrero.


[1] Hugo Argente, entrevista personal, 17/11/2006.

Categorías
Autores Biblioteca Laura Panizo Ritualidad

DEL SACRIFICIO IMPUESTO AL SACRIFICIO VOLUNTARIO: UNA CONTRIBUCIÓN PARA EL ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA Y LA MUERTE EN LA GUERRA DE MALVINAS

DEL SACRIFICIO IMPUESTO AL SACRIFICIO VOLUNTARIO:
UNA CONTRIBUCIÓN PARA EL ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA
Y LA MUERTE EN LA GUERRA DE MALVINAS

Laura Marina Panizo
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
(CONICET), Argentina
Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC),
Faculdad de Ciencias Sociales, Escuela de Antropología, Santiago, Chile

Es muy común encontrar en los testimonios de ex-combatientes argentinos o familiares de caídos de la Guerra de Malvinas (1982) la referencia explícita o implícita al sacrificio en el campo de batalla. Sin embargo, lo que se entiende por sacrificio o los sentidos dados al hecho, no son los mismos en todos los casos, así como tampoco el entendimiento o no de una muerte violenta. En este artículo vamos a analizar los diferentes sentidos otorgados a los muertos a partir de la interpretación dada al sacrificio y su específica relación con los significados acerca de la violencia en la guerra en el marco de la última dictadura militar en la Argentina.

Categorías
Autores Biblioteca Justicia Laura Panizo

La guerra sentida: símbolos rituales entre familiares y ex combatientes de la Guerra de Malvinas

La guerra sentida: símbolos rituales entre familiares y ex combatientes de la Guerra de Malvinas

Por Laura Panizo
CONICET/IDAES-UNSAM
Sociedad y Religion Nº46, Vol XXVI (2016), pp.84-113

Partiendo de la experiencia de un grupo de ex combatientes y uno de
familiares de caídos en la guerra de Malvinas, en este artículo intentaremos
ver la manera en que con la puesta en escena de diferentes símbolos como
el ―muñeco estaqueado‖ y la Virgen de Luján, se expresan diferentes
creencias y maneras de recordar, sentir, revivir e interpretar aquellos
acontecimientos traumáticos o experiencias de pérdida. Mediante un
trabajo de campo que incluye entrevistas a ex combatientes y familiares,
veremos cómo muchas veces se encuentra, cuando se visualizan formas
muy distintas y opuestas de entender lo acontecido en la historia
compartida del pasado reciente, una confrontación entre símbolos y sus
significantes.

Categorías
Autores Biblioteca Laura Panizo

EXHUMACIÓN E IDENTIFICACIÓN DE CUERPOS: EL CASO DE DESAPARECIDOS DE LA ÚLTIMA DICTADURA MILITAR EN ARGENTINA

EXHUMACIÓN E IDENTIFICACIÓN DE CUERPOS: EL CASO DE DESAPARECIDOS DE LA ÚLTIMA DICTADURA MILITAR EN ARGENTINA

Laura Marina PANIZO
Escuela de Humanidades/Universidad Nacional de San Martín – Consejo
Nacional de Investigación, Ciencia y Tecnología, Argentina

SOCIOTAM Vol. XXII, N. 1 (2012) pp. 223-248.

En este trabajo veremos de qué manera, las exhumaciones e identificaciones de los cuerpos desaparecidos en el contexto de la última
dictadura militar en Argentina (1976-1978) permiten que la muerte
pueda enfrentarse de manera clara y precisa en espacios de interacción social.
Para ello, se trabaja con experiencias de familiares que recuperaron los cuerpos de sus seres queridos desaparecidos y, a partir de allí,
se generaron nuevas clasificaciones sociales de las personas, provocando cambios estructurales dentro de las familias y los grupos.